Estados Unidos enviaría hasta 600 soldados a América Latina contra el narcotráfico, según The New York Times
Los primeros ya llegaron a la selva de Panamá; después irían a Colombia y Honduras, según The New York Times. La embajada estadounidense en Panamá niega la cifra.
El 31 de diciembre de 1999, el día en que Panamá recibió el Canal, se fue del país el último soldado estadounidense de la antigua Zona del Canal. Por eso cualquier noticia sobre tropas de Estados Unidos en el istmo despierta atención. La más reciente llegó el miércoles 14 de octubre desde The New York Times, y la embajada estadounidense en Panamá la desmintió.
Según el diario, que cita a fuentes militares anónimas, Estados Unidos comenzó a mover un batallón de unos 600 soldados de la 10.ª División de Montaña, con base en Fort Drum (Nueva York), hacia América Latina. Los primeros habrían llegado a un nuevo centro de entrenamiento en la selva de Panamá, y después el contingente haría ejercicios con fuerzas de Colombia y Honduras. En Colombia se menciona el ejercicio “Southern Vanguard”, previsto para finales de octubre.
El diario añade que algunos soldados podrían proteger helicópteros estadounidenses y servir como fuerza de respuesta para equipos de Operaciones Especiales que asesoran a militares locales en operaciones contra narcotraficantes. Las rotaciones serían temporales, aunque podrían volverse más permanentes. Aparte, otros miembros de la división se sumarían a un comando de operaciones para el hemisferio occidental en Miami. No se sabe cuántos soldados irían a cada país ni por cuánto tiempo.
La versión de la embajada
La Embajada de Estados Unidos en Panamá calificó el reporte de “categóricamente falso”. Según su comunicado, en el país hay 120 militares de la 10.ª División de Montaña que hacen un curso de dos semanas de operaciones en la selva y que volverán a Fort Drum al terminarlo, el 25 de octubre. Explicó que el centro funciona desde hace más de un año como escuela reconocida por el Ejército estadounidense, con instructores de ambos países, y que los soldados están allí por invitación del gobierno panameño. También indicó que otros militares participarán en ejercicios regionales, incluido Southern Vanguard, que ubicó en Perú.
El Pentágono no quiso comentar movimientos específicos y el Comando Sur remitió las preguntas al Pentágono. Los gobiernos de Panamá, Colombia y Honduras no se habían pronunciado públicamente sobre el reporte al cierre de esta nota.
Por qué importa
Si la cifra del Times es correcta, sería una presencia grande para los estándares recientes. Adam Isacson, de la organización WOLA, recordó a El Tiempo que en el momento más intenso del Plan Colombia, en 2007, había 563 militares estadounidenses en Colombia, con un tope legal de 800, y que su papel era entrenar, asesorar y dar apoyo logístico, no combatir. “Así que 600 soldados son muchos”, resumió.
El despliegue encaja en la campaña de Donald Trump contra lo que su gobierno llama “narcoterroristas”. Desde septiembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han atacado decenas de lanchas sospechosas de llevar droga en el Caribe y el Pacífico, con al menos 235 muertos en 70 ataques, según el conteo de la agencia AP. Según el Times, Washington también trasladó drones MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador.
En Panamá el tema es especialmente sensible. En 2025, el gobierno firmó con el Pentágono un memorando que permite a tropas estadounidenses usar por turnos algunas instalaciones autorizadas, entre ellas dos bases aeronavales y un aeropuerto, durante tres años prorrogables. Las autoridades panameñas insisten en que no se trata de bases militares extranjeras, un punto delicado en un país que vivió la invasión estadounidense de 1989 y casi un siglo con un enclave militar de Estados Unidos junto al Canal.
Qué puede venir
Las próximas semanas dirán qué versión se acerca más a la realidad: si los 120 soldados regresan el 25 de octubre, como asegura la embajada, o si llegan más, y dónde se hace finalmente Southern Vanguard. Según El Tiempo, el Comando Sur ya ordenó enfocar sus maniobras en los cárteles y aumentar sus recursos de aviación en la región durante los próximos dos años fiscales.
Lo que sí está claro es que Washington quiere más músculo militar cerca de las rutas de la droga, y que cada paso será observado con lupa en Bogotá, Ciudad de Panamá y Tegucigalpa, donde la presencia de tropas extranjeras siempre abre un debate sobre soberanía.
- Estados Unidos
- Panamá
- Colombia
- Honduras
- Narcotráfico


